Vaya frío que seguimos teniendo… menos mal que ya es primavera (o eso dicen los grandes almacenes).
Bueno, como veis me lanzo a por mi segundo tutorial. Espero que tenga tan buena acogida como el primero. Aprovecho para daros las gracias por vuestros comentarios: me encantan y me siento muy querida por todas vosotras.
Os propongo hacer una bufanda polar. No tengo muy claro si se llama así o se llama “braga polar”. En casa decimos “la bufanda abrigadita” porque eso de "braga" no me suena muy bien y lo de polar….tampoco. La llaméis como la llaméis y puesto que todavía sigue haciendo frío, espero que os animéis a hacerla. Seguro que os da tiempo a utilizarla y si no, ya está lista para la próxima temporada.
Empecemos por los materiales a utilizar: una tela chula (estampada, lisa, etc), una tela abrigadita, nuestras “superreglas”, el bolígrafo mágico (por Dios que no falte!), hilos, la máquina de coser y… un cafecito (que no todo va a ser trabajar!). También os va a hacer falta paciencia porque en algún momento pensareis -¡con lo fácil que es ir a la tienda y comprarla! o ¿por qué me meteré en esto?- Es muy fácil: tendréis una bufanda polar exclusivísima!!
Ánimo, chicas y chicos que comenzamos.
La tela principal puede ser, como en este caso de algodón, pero puede ser también punto o forro polar. La otra tela, la que va por dentro, tiene que ser de abrigo. Yo he utilizado borreguito pero, como os he dicho antes la que más os guste, teniendo en cuenta que será la que llevemos pegada al cuello.
Para que os hagáis una idea de las medidas, mi bufanda es para un adulto. Hice dos rectángulos: uno para la tela de arriba de 63 cm x 25 cm y el de la tela de abajo (a partir de ahora “abrigadita”) de 63 cm x 24 cm.
¿Por qué la abrigadita es más pequeña?. Haciendo esto evitamos que se vea cuando le demos la vuelta. Para tener las medidas exactas, lo ideal es medir el diámetro de la cabeza de la persona que la vaya a utilizar y añadir 3 cm más.
Para que quede más claro, os facilito este croquis con las medidas. Por favor trasladar todas las marcas a las telas y en el caso de la principal (estampada), dibujad por el derecho y en el de la tela abrigadita, por el revés.
Ahora juntamos derecho con derecho de ambas telas y cosemos por el lado más largo del rectángulo. Unimos así los dos tejidos.
Cuando los tengamos unidos, echamos las costuras sobre un lado (al lado abrigadito) y por el derecho pasamos un pespunte (sobre el lado abrigadito también), así evitamos que se dé la vuelta.
Ahora doblamos por la mitad y cosemos por el lado estrecho del rectángulo, dejando una abertura que será por donde le demos la vuelta (yo lo he dejado por el lado abrigadito).
Debe quedar así:
Aprovecharemos para abrir las costuras con la plancha.
Ahora viene lo difícil de explicar que para nada es difícil de hacer. El sentido común nos llevara a doblar las dos telas por centro. y hacer lo que aparece en la siguiente foto. Para nada: ASÍ NO!!! (je, je!)
Hay que hacerlo de esta manera¿Veis como tengo colocada la tela en la siguiente foto?, La coloco así porque si no me hago un lío.
Si os fijáis he puesto alfileres por el derecho de la tela abrigadita y por el derecho de la tela de arriba, justo en la costura, para tener una referencia lo más exacta posible de que no está retorciéndose la tela. Ahora también nos servirán de referencias las marcas que hicimos antes (las del principio).
Ahora las juntamos los derechos de ambas telas con un con un alfiler.
Empezamos a coser, yo he cosido por la tela abrigadita así me garantizo que no se dará de sí, y vuelvo a insistir tener en cuenta las marcas para evitar que se retuerza la tela.
Una vez terminado de coser todo alrededor lo veremos así. Nos ha salido un churro!!!! Tranquilaaaaaaaas….
Seguimos que ya nos queda poco. Metéis la mano por el agujero que hemos dejado abierto por el lado abrigadito. La abertura la cosemos después con una puntada escondida.
Al darle la vuelta vemos que de churro nada, que ya parece una bufanda polar y que nos va a quedar genial. Le hacemos un pespunte alrededor (estará a una altura aproximada de 2 cm) que será por donde le pasaremos una goma, cinta o lo que más nos guste.
Ahora le vamos a hacer un ojal. Yo le suelo hacer una abertura y coso alrededor y me quedan la mar de chulos.
Y ya solo queda pasarle una goma y ponerle un freno. Esto os lo recomiendo si son niños los que la van a utilizar.
También podéis pasarle una cinta atada con un lazo y rematada con unas bolitas para que sea más glamuroso.
Qué os parece? Queda bien, verdad? Claro, hoy tengo una modelo de excepción!!!!
Patri, gracias por la foto.
Espero que os animéis a hacerlo porque es súper fácil y lo podéis personalizar como más os guste y siempre será único y exclusivo.
Ya os pongo tarea durante estos días de Semana Santa. Si hacéis esta bufanda, por favor, enviadme fotos del resultado final y las publicaré aquí en el blog con todo mi cariño.
Cualquier duda, no dudéis en consultarme y os atenderé encantada.
De nuevo gracias por vuestros comentarios y por haceros mis seguidoras. Me caéis todas genial y sois unas auténticas artistas.
Besos y feliz Semana Santa.